Razas de Perros

Akita Inu: carácter, historia de Hachiko, cuidados y salud

Guía completa del Akita Inu: origen japonés, la historia de Hachiko, carácter leal e independiente, educación, cuidados, salud y convivencia.

Akita Inu rojo con urajiro blanco de pie en un bosque otoñal
Akita Inu rojo con urajiro blanco de pie en un bosque otoñal. Imagen ilustrativa generada con IA.

Pocos perros encarnan la lealtad como el Akita Inu. La historia de Hachiko, el Akita que esperó a su dueño en una estación de Tokio durante casi diez años, ha dado la vuelta al mundo y ha convertido a esta raza en un símbolo. Pero el Akita es mucho más que una historia emotiva: es un perro noble, poderoso, digno e independiente, que exige respeto, experiencia y una educación muy cuidadosa. En esta guía te contamos cómo es realmente.

Historia y origen del Akita Inu

El Akita Inu procede de la prefectura de Akita, en el norte de la isla de Honshu, en Japón. Desciende de perros de caza de tipo spitz, llamados matagi inu, que se utilizaban para cazar ciervos, jabalíes e incluso osos en las montañas nevadas de la región.

A finales del siglo XIX y principios del XX, la raza se cruzó con perros más grandes, como el Tosa y algunos mastines, para las peleas de perros, muy populares en la época. Esos cruces alteraron sus características originales. Cuando las peleas se prohibieron, un grupo de criadores trabajó para recuperar el tipo original. En 1931, el Akita fue declarado monumento natural de Japón.

La raza estuvo al borde de la desaparición durante la Segunda Guerra Mundial: muchos perros murieron por la escasez de comida, y otros fueron sacrificados para aprovechar su piel. Tras la guerra, los soldados estadounidenses llevaron Akitas a su país, donde se desarrolló una línea más grande y robusta que hoy se reconoce como raza distinta, el Akita Americano.

La historia de Hachiko

En 1924, el profesor Hidesaburo Ueno, de la Universidad Imperial de Tokio, adoptó un cachorro de Akita al que llamó Hachiko. Cada día, el perro lo acompañaba a la estación de Shibuya y volvía a esperarlo por la tarde. En 1925, el profesor murió de forma repentina en el trabajo. Durante casi diez años, Hachiko siguió acudiendo cada tarde a la estación a esperarlo, hasta su muerte en 1935. Hoy, su estatua en Shibuya es uno de los puntos de encuentro más famosos de Tokio.

Aspecto físico

El Akita Inu es un perro grande, robusto, bien proporcionado y de constitución fuerte, con un porte noble y digno. Los machos miden alrededor de 67 centímetros a la cruz y las hembras unos 61, con una tolerancia de 3 centímetros.

Sus rasgos más característicos son:

  • La cabeza: ancha, con una frente plana y un hocico de longitud moderada, que recuerda a la de un zorro grande.
  • Los ojos: pequeños, triangulares y de color marrón oscuro.
  • Las orejas: pequeñas, triangulares, gruesas y erguidas, inclinadas hacia delante.
  • La cola: gruesa, enroscada sobre el dorso.
  • El pelaje: doble capa, con un pelo exterior duro y recto y un subpelo suave y denso.
  • Los colores: rojo, sésamo (rojo con puntas negras), atigrado y blanco. Todos, salvo el blanco, deben tener urajiro, las marcas de color crema en el hocico, las mejillas, el cuello, el pecho, el vientre y el interior de las patas.

Carácter y temperamento

El estándar describe al Akita como un perro tranquilo, fiel, dócil y receptivo. En la práctica, es un perro con una enorme dignidad y una fuerte personalidad.

En la convivencia diaria suele ser:

  • Extremadamente leal con su familia, con la que forma un vínculo profundo.
  • Reservado y distante con los desconocidos.
  • Tranquilo en casa, poco ladrador y muy limpio, casi como un gato.
  • Independiente y testarudo: piensa por sí mismo.
  • Protector y territorial.
  • Dominante con otros perros, sobre todo con los del mismo sexo.
  • Con un fuerte instinto de caza hacia animales pequeños.

Educación y socialización

Educar a un Akita exige experiencia, paciencia y coherencia. Es un perro inteligente, pero no busca agradar: colabora cuando confía en su guía y entiende el sentido de lo que se le pide.

Claves para educarlo:

  1. Socialización intensa desde cachorro: con personas, niños, otros perros y entornos variados. Es la herramienta más importante para prevenir la desconfianza y los conflictos con otros perros.
  2. Liderazgo tranquilo y respetuoso: los métodos de confrontación son contraproducentes y peligrosos con un perro de este tamaño y carácter.
  3. Refuerzo positivo con premios de alto valor y sesiones cortas.
  4. Control de impulsos y paseo con correa floja.
  5. Prevención de la posesividad con la comida y los objetos.
  6. Apoyo profesional: muy recomendable, sobre todo si es tu primer perro de este tipo.

Ejercicio y actividad

El Akita necesita alrededor de una hora a hora y media de actividad diaria: paseos largos, exploración y algo de juego. No es un perro hiperactivo, pero sí resistente. Disfruta especialmente del frío y la nieve.

Por su instinto de caza y su carácter dominante, conviene pasearlo siempre con correa en zonas abiertas y supervisar con atención los encuentros con otros perros.

Salud y enfermedades frecuentes

El Akita Inu tiene una esperanza de vida de 10 a 13 años. Algunas afecciones a vigilar son:

  • Displasia de cadera.
  • Enfermedades autoinmunes, como el síndrome uveodermatológico (parecido al síndrome de Vogt-Koyanagi-Harada humano) y la adenitis sebácea.
  • Hipotiroidismo.
  • Atrofia progresiva de retina.
  • Torsión gástrica, por su tamaño y su pecho profundo.

Alimentación

El Akita necesita una alimentación completa de calidad para razas grandes. Durante el crecimiento, un pienso para cachorros de razas grandes ayuda a un desarrollo más equilibrado.

  • Reparte la ración en dos tomas para reducir el riesgo de torsión gástrica.
  • Evita el ejercicio intenso justo antes y después de comer.
  • Dale de comer en un lugar tranquilo y, si hay otros animales, por separado: puede ser posesivo con su comida.

Cuidados del pelo e higiene

El Akita es un perro muy limpio. Su pelaje necesita cepillado una o dos veces por semana, y a diario durante las mudas, que en esta raza son muy intensas: dos veces al año suelta su subpelo de forma masiva. Un rastrillo para subpelo es imprescindible.

Los baños deben ser ocasionales. Revisa sus orejas, corta sus uñas y cuida su higiene dental. No se debe rapar.

¿Es el Akita Inu el perro adecuado para ti?

El Akita Inu es ideal para personas con experiencia en perros, tranquilas y coherentes, que valoran la lealtad y la independencia, y que pueden ofrecerle una socialización y una educación cuidadosas. No es recomendable para propietarios primerizos, hogares con otros perros del mismo sexo o con animales pequeños.

VentajasInconvenientes
Extremadamente lealDominante con otros perros
Tranquilo, limpio y poco ladradorIndependiente y difícil de educar
Buen guardiánMudas masivas
Porte noble y eleganteExige experiencia

En las manos adecuadas, el Akita Inu es un compañero de una lealtad legendaria, como la que hizo famoso a Hachiko.

Preguntas frecuentes sobre el Akita Inu

¿Qué diferencia hay entre el Akita Inu y el Akita Americano?

La FCI los reconoce como razas distintas. El Akita Inu japonés es más ligero, de aspecto más zorruno, y solo admite los colores rojo, sésamo, atigrado y blanco. El Akita Americano es más grande y pesado, con una cabeza más ancha y una mayor variedad de colores, incluida una máscara negra.

¿El Akita Inu se lleva bien con otros perros?

Puede ser difícil, sobre todo con perros del mismo sexo. Es una raza dominante y territorial. La socialización desde cachorro es imprescindible, y aun así muchos Akitas prefieren ser el único perro de la casa.

¿Quién fue Hachiko?

Fue un Akita Inu que, entre 1925 y 1935, acudió cada día a la estación de Shibuya, en Tokio, a esperar a su dueño, el profesor Hidesaburo Ueno, incluso años después de su muerte. Hoy tiene una estatua en la estación y es un símbolo de lealtad en Japón.

El Akita Inu aparece en estas guías

Este artículo es orientativo. Ante cualquier duda sobre la salud o la alimentación de tu perro, consulta con tu veterinario.