Galgo Español: carácter, cuidados, salud y adopción
Guía completa del Galgo Español: origen milenario, carácter tranquilo, ejercicio, convivencia en piso, salud, alimentación y claves para adoptar uno.
El Galgo Español es una de las razas más antiguas de la península ibérica y uno de los perros más elegantes del mundo. Es un velocista capaz de superar los 60 kilómetros por hora, pero en casa es un compañero tranquilo, silencioso y extraordinariamente dulce, que puede pasar horas dormitando en el sofá. Por desgracia, también es una de las razas más abandonadas de España, lo que ha hecho que miles de galgos encuentren hogar a través de la adopción. En esta guía te contamos todo lo que necesitas saber sobre él.
Historia y origen del Galgo Español
El Galgo Español es un perro de origen muy antiguo. Se cree que desciende de los lebreles que llegaron a la península ibérica con los pueblos celtas y, más tarde, con los romanos, que lo llamaban canis gallicus, perro de la Galia, de donde procede probablemente la palabra galgo.
Durante la Edad Media, la caza con galgos se convirtió en una actividad muy apreciada por la nobleza española, y la raza aparece en numerosas crónicas, leyes y obras literarias. El propio Don Quijote se presenta en la primera línea de la novela de Cervantes como un hidalgo de “lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”.
Con el tiempo, la caza de la liebre con galgos se extendió entre las clases populares, especialmente en las llanuras de Castilla, Andalucía y Extremadura. La raza se seleccionó por su velocidad, su resistencia y su capacidad para cazar en terrenos abiertos y difíciles. La FCI la reconoce como raza española dentro del grupo de lebreles.
Aspecto físico
El Galgo Español es un perro grande, esbelto, ligero y de líneas armoniosas, construido para la velocidad. Los machos miden entre 62 y 70 centímetros a la cruz y las hembras entre 60 y 68, con pesos que suelen ir de los 20 a los 30 kilos.
Sus rasgos característicos son:
- La cabeza: larga y fina, con un hocico alargado y unas orejas en forma de rosa, que pliega hacia atrás en reposo.
- El cuello: largo, plano y flexible.
- El pecho: profundo, con un abdomen muy recogido, que le da su silueta característica.
- El dorso: ligeramente arqueado, flexible y potente.
- Las patas: largas, finas y muy musculosas.
- La cola: larga y fina, que lleva baja con la punta ligeramente curvada.
- El pelaje: puede ser corto, fino y denso, o semilargo y duro, con barba y cejas.
- Los colores: muy variados: atigrado, barcino, negro, leonado, canela, blanco y combinaciones.
Es algo más pequeño y rústico que el Greyhound inglés, con un tren trasero más largo y una mayor resistencia en carreras largas.
Carácter y temperamento
El Galgo Español es tranquilo, dulce, sensible, discreto y muy cariñoso. Fuera de la carrera, es uno de los perros más relajados que existen.
En la convivencia diaria suele ser:
- Muy tranquilo en casa: puede dormir hasta 18 horas al día.
- Cariñoso y apegado a su familia, aunque sin ser invasivo.
- Silencioso: ladra muy poco.
- Sociable con otros perros, sobre todo con otros lebreles.
- Sensible y tímido en algunos casos, especialmente los ejemplares rescatados que han sufrido maltrato.
- Con un fuerte instinto de caza a la vista: reacciona al movimiento de animales pequeños.
Un galgo es un velocista de cien metros con alma de gato de salón.
La adopción de un Galgo
Si estás pensando en un Galgo Español, la adopción es la opción más habitual y recomendable. Cada año, miles de galgos son abandonados en España al final de la temporada de caza, y numerosas protectoras se dedican a rescatarlos, recuperarlos y buscarles un hogar en España y en otros países europeos.
Algunos consejos para adoptar:
- Elige una protectora seria, que entregue al perro vacunado, desparasitado, con microchip y esterilizado, y que haga un seguimiento tras la adopción.
- Pregunta por su carácter: compatibilidad con gatos, con niños y con otros perros.
- Ten paciencia: muchos galgos rescatados no conocen la vida en una casa, las escaleras o el ruido de la ciudad, y necesitan tiempo para adaptarse.
- Considera un galgo adulto o sénior: suelen ser los más tranquilos y los que más tiempo esperan un hogar.
Ejercicio y actividad
Aunque parezca contradictorio, el Galgo no necesita una gran cantidad de ejercicio. Con dos o tres paseos diarios de 30 a 45 minutos y, si es posible, una o dos carreras semanales en una zona completamente vallada, tiene suficiente.
Recomendaciones importantes:
- No lo sueltes en zonas abiertas: su instinto de caza puede hacerle salir a toda velocidad.
- Usa un collar ancho tipo martingale o un arnés específico para lebreles: su cabeza es más estrecha que su cuello y puede zafarse de un collar normal.
- Protégelo del frío: su pelo corto y su escasa grasa corporal lo hacen muy sensible a las bajas temperaturas. Un abrigo en invierno es imprescindible.
- Ofrécele una cama mullida: sus huesos prominentes necesitan superficies blandas para evitar callosidades.
Educación y convivencia
El Galgo es inteligente, pero también sensible e independiente. Responde muy bien a la educación paciente y basada en el refuerzo positivo, y muy mal a los gritos o el trato brusco.
Claves para la convivencia:
- Paciencia en la adaptación, sobre todo con perros rescatados.
- Refuerzo positivo y rutinas estables, que le dan seguridad.
- Socialización progresiva con personas, ruidos y entornos urbanos.
- Llamada en zonas valladas, sin confiar en ella en espacios abiertos.
- Prevención del miedo: algunos galgos son asustadizos; evita las situaciones de estrés innecesarias.
Salud y enfermedades frecuentes
El Galgo Español es una raza robusta y longeva, con una esperanza de vida de 12 a 15 años. Algunas consideraciones de salud son:
- Sensibilidad a la anestesia: como otros lebreles, tiene poca grasa corporal y metaboliza algunos anestésicos de forma diferente. Conviene acudir a un veterinario con experiencia en lebreles.
- Valores sanguíneos distintos: los lebreles tienen valores de hematocrito más altos y de plaquetas más bajos que otras razas, lo que puede confundir en una analítica.
- Lesiones deportivas: fracturas, desgarros musculares y lesiones de los dedos.
- Enfermedades transmitidas por vectores, como la leishmaniosis, la erliquiosis o la filariosis, frecuentes en los galgos que han vivido en el exterior en zonas endémicas.
- Problemas dentales.
- Heridas en la piel: su piel es fina y se lesiona con facilidad.
Alimentación
El Galgo necesita una alimentación completa de calidad, adaptada a su tamaño y a su nivel de actividad. Debe verse delgado, con las últimas costillas y las caderas ligeramente marcadas, que es su peso natural.
- Reparte la ración en dos tomas diarias y evita el ejercicio intenso antes y después de comer, por el riesgo de torsión gástrica.
- Un comedero elevado puede resultarle más cómodo por su altura.
- En galgos rescatados que llegan desnutridos, el aumento de peso debe ser gradual y supervisado por un veterinario.
Cuidados del pelo e higiene
El Galgo es uno de los perros más fáciles de mantener: apenas huele, suelta poco pelo y se mantiene limpio. Basta con un cepillado semanal con una manopla de goma y un baño ocasional. Los de pelo duro necesitan un cepillado algo más frecuente.
Revisa sus dientes, que tienden a acumular sarro, corta sus uñas con regularidad y revisa su piel tras los paseos por el campo.
¿Es el Galgo Español el perro adecuado para ti?
El Galgo es ideal para personas tranquilas, familias, personas mayores activas y quienes viven en un piso, siempre que puedan ofrecerle paseos diarios y un lugar seguro donde correr de vez en cuando. No es la mejor opción para hogares con gatos o pequeños animales sin una prueba previa de compatibilidad.
| Ventajas | Inconvenientes |
|---|---|
| Tranquilo y silencioso en casa | No se puede soltar en zonas abiertas |
| Pelo de mantenimiento mínimo | Muy sensible al frío |
| Cariñoso y discreto | Fuerte instinto de caza |
| Muchos ejemplares esperan adopción | Algunos rescatados son muy tímidos |
Adoptar un galgo es dar una segunda oportunidad a un perro noble que, a cambio, te ofrecerá una compañía serena, elegante y profundamente agradecida.
Preguntas frecuentes sobre el Galgo Español
¿El Galgo puede vivir en un piso?
Sí, y muy bien. Aunque es un velocista, en casa es muy tranquilo y puede dormir hasta 18 horas al día. Necesita paseos diarios y, si es posible, carreras en zonas valladas, pero se adapta perfectamente a la vida en un piso.
¿Se puede soltar a un Galgo?
Solo en zonas completamente valladas. Su instinto de caza a la vista es muy fuerte y puede salir a toda velocidad detrás de una liebre, un gato o un perro pequeño, sin atender a la llamada. A 60 km/h, un despiste puede ser mortal.
¿El Galgo se lleva bien con gatos?
Depende del individuo. Algunos conviven perfectamente con gatos, y otros tienen un instinto de presa demasiado fuerte. Las protectoras suelen hacer pruebas de compatibilidad con gatos antes de la adopción.
¿Por qué hay tantos Galgos en adopción?
Porque en España muchos galgos utilizados para la caza son abandonados o sacrificados al final de la temporada, cuando ya no se consideran útiles. Numerosas protectoras en España y en el resto de Europa se dedican a rescatarlos y darlos en adopción.
El Galgo Español aparece en estas guías
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Este artículo es orientativo. Ante cualquier duda sobre la salud o la alimentación de tu perro, consulta con tu veterinario.